13 EJERCICIOS PARA AMPLIAR TU ZONA DE CONFORT

Ampliar zona de confort

¿Por qué y cómo debes ampliar tu zona de confort?

Desde que nacemos nos crean una rutina en la que vivimos nuestro día a día, con la que nos sentimos seguros y contamos con que hay personas que nos cuidan y deciden por nosotros. Al crecer aprendemos a tomar nuestras propias decisiones, pero continuamos viviendo en la rutina que creamos, en lo que nos es familiar y donde nos sentimos cómodos.

Esta es tu zona de confort, donde te sientes seguro, donde está todo bajo control y lo que haces te es cómodo o familiar.

Sin embargo, hay muchos momentos en la vida en los que esta normalidad puede torcerse, y de pronto te ves fuera de lo que conoces y controlas, entonces viene el estrés, el miedo y las inseguridades.

Hay veces en las que no puedes evitar pasarlo mal, o sentirte perdido/a, pero siempre puedes hacer que esas veces sean las menos, y cuando lleguen, llevarlas de la mejor manera posible, de forma que ganarás en salud mental.

Como en todo, la experiencia es un grado, y en este caso lo consigues también cuando te acostumbras a estar fuera de tu zona de confort, saliendo poco a poco de ella y ampliándola con cada vivencia o situación a la que te acostumbras, cuando aprendes a sentirte bien en situaciones de estrés y a no dejar que este te rebase.

Y no sólo servirá para estas situaciones, si no que crecerás como persona, ganarás autoestima y confianza en ti mismo/a.

Vamos a ver entonces qué puedes hacer fácilmente para ampliar tu zona de confort con pequeños gestos en tu día a día.

Charco. Zona de confort

13 Ejercicios que van a ampliar tu zona de confort

1. CAMBIA DE MANO

Si eres diestro, utiliza la izquierda, si eres zurdo la derecha. No para todo, pero hazlo a veces, cuando tengas oportunidad, en cosas rutinarias, como escribir, coger un cubierto, un vaso al beber, al escribir en el móvil, cocinar, planchar, etc.

2. CAMBIA UN TRAYECTO COTIDIANO

Cuando no lleves prisa, elige un camino distinto al que sueles hacer para ir a trabajar, a estudiar, a la compra… Coge un camino diferente que no controles, que quizás incluso te pierdas, pero no te preocupes, llegarás al sitio, tómalo con calma y disfruta de la aventura.

3. RELACIÓNATE CON PERSONAS NUEVAS

Abre tu círculo de personas, incluye incluso a con quien creas que no tienes mucho en común. Seguramente te sorprenda y aprendas mucho de otros, cogerás perspectiva, nuevos puntos de vista, nuevos temas de conversación…

4. PRUEBA UNA COMIDA NUEVA

Aún pensando que no te va a gustar, arriesga y pruébalo. El gusto nos aporta un montón de sensaciones, abrir el abanico a nuevos sabores nos aporta experiencias, y posiblemente, cosas nuevas que añadir a nuestra dieta.

5. VIAJA SOLO/A

Es una de las cosas más recomendables para salir de tu zona de confort, ya que te hace ser independiente, vivir nuevas experiencias, relacionarte con personas de todo tipo, vivir situaciones de pequeño estrés y resolverlas por ti mismo. Así que aprovecha cualquier oportunidad y viaja solo/a, no importa si cerca o lejos, más o menos tiempo, solo hazlo, date una escapada y notarás que algo ha cambiado, que de cierta manera, has crecido.

6. UTILIZA TRANSPORTE PÚBLICO

Si acostumbras a ir en tu propio coche o que te lleven, déjalo unos días y entra en la experiencia del transporte público, coge el bus o el metro para ir a trabajar, a ver a algún familiar o amigo/a, de compras, o cualquier lugar al que vayas, y si requiere de hacer trasbordos, mejor. Es una experiencia bien distinta que te pone alerta para fijarte en las líneas y combinaciones, las paradas, ves una gran variedad de personas y seguro te hace relacionarte en algún momento con ellas. Lo que vives yendo en transporte público no lo vives viajando en tu propio vehículo.

7. MANTÉN UNA CONVERSACIÓN CON UN DESCONOCIDO

Hay personas a las que les encanta hablar con cualquiera que se le cruza en el camino, otras que van metidas en su burbuja e intentan relacionarse lo mínimo.

Si eres de las segundas, aprovecha la oportunidad cuando te encuentres con alguna de las primeras. Si te empiezan a dar conversación, no la termines, continúa hablando de lo que sea, no importa qué tan interesante sea la conversación, simplemente disfruta de una charla con alguien que hacía unos minutos ni sabías que existía. Posiblemente os aportaréis algo, como poco, haber ampliado tu zona de confort haciendo algo donde, en principio, no te sentías cómodo/a, y que seguro ha terminado en una buena sensación.

8. VE SOLO/A A UN EVENTO

Hay muchos sitios que relacionamos con ir acompañados, ya sea el cine, el teatro, un concierto, un museo, una fiesta donde a penas conocemos al resto de invitados, etc.

Sin embargo, hacer cualquiera de estos planes sin compañía puede ser muy gratificante. Además de ampliar tu zona de confort ganarás tiempo para estar contigo mismo/a, así como la oportunidad de conocer personas nuevas.

9. CAMBIA ALGO QUE NO TE GUSTE DE TU DÍA A DÍA

Ampliar nuestra zona de confort no sólo nos sirve para afrontar las situaciones que nos llegan, si no también para tener la facilidad de aplicar cambios en nuestra vida sin que esto nos de miedo.

Piensa en algo de tu rutina a lo que te acostumbraste pero no te termina de gustar, ya sea tu peinado, la decoración de tu casa, un mal hábito, una relación tóxica, tu trabajo… Y cámbialo. Sin miedos, sin pensarlo más, cámbialo.

10. APÚNTATE A CLASES DE ALGO

Aquellas clases de baile, de yoga, de pintura, de escritura, de cross fit… que llevas tiempo posponiendo, es el momento de dejar de posponer y ponerte manos a la obra. Localiza el sitio donde vas a apuntarte y hazlo, aunque sea solo/a, aunque haya quien no te apoye, aunque tengas que ajustar un poco el bolsillo y la agenda, merecerá la pena. Tanto tu mente como tu cuerpo lo agradecerán.

11. SI PUEDES, MÚDATE

Sé que esto no siempre es posible, pero si tienes una razón para hacerlo o simplemente te apetece y puedes, hazlo.

Este es uno de los cambios que más nos ayudan a salir de nuestra zona de confort, al implicarnos en la aventura que puede ser localizar un nuevo sitio que nos ilusione para vivir, así como hacer la mudanza, hacernos a los nuevos vecinos y el entorno de nuestro nuevo hogar… Es una experiencia más que gratificante que de seguro traerá muchas vivencias positivas.

12. HAZ ALGO QUE TE DE VERGÜENZA

Quizás no te sea agradable pensarlo, pero échale coraje y haz algo que te de vergüenza.

Ya sea hablar en público, bailar, cantar, hablar a alguien sin utilizar los filtros que normalmente usarías…

Cuando vas haciéndote a estas situaciones que te generan pequeñas dosis de estrés, estás ampliando considerablemente tu zona de confort y con el tiempo, si continúas haciéndolo, estas situaciones no tendrán ningún misterio para ti.

13. ORGANIZA ALGO

Implícate en organizar un evento, ya sea una comida especial con muchas personas, un viaje, algún evento en el trabajo… Algo que no acostumbres a hacer. Cuida los detalles de la organización y esmérate para que salga todo perfecto.

Ganarás confianza, te sentirás realizado/a, manejarás el estrés y las personas implicadas te lo agradecerán 😉

Chica saltando. Zona de confort

¿Y tú? ¿Cómo de amplia crees que es tu zona de confort? ¿Sueles hacer cosas que te saquen de ella?

Comentarios

Mar
2 enero, 2020 a las 11:20 pm

Aunque vivir en nuestra zona de confort nos da seguridad, también es tener una vida gris. Si tenemos el valor de salir podremos descubrir que la vida es multicolor 🙂



7 enero, 2020 a las 9:23 pm

Interesante artículo, en algunos aspectos pudiera confundir no realizar actividades fuera del confort con una vida rutinaria, de insatisfaccion, triste o introvertida…. Lo interesante es lo sencillo q resulta ampliar conocimiento, conocer personas, experiencias o ilusiones con sólo proponerse dar un paso, o dos…. Y lo realmente importante es el control de nuestra vida, nuestros sueños y conseguir las metas, y si es saliendo de la “zona de confort” es más gratificante y bonito.



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