DISTINGUE LA FELICIDAD DEL PLACER

Felicidad VS Placer

A menudo no se distingue la felicidad del placer, pero son emociones totalmente diferentes. En nuestro entorno encontramos alusiones que mezclan ambas, por lo que la confusión entre los dos términos está bastante generalizada y extendida. 

¿En qué se distingue la felicidad del placer?

Fundamentalmente existen 7 diferencias entre ambos conceptos, que son:

1.- El placer es pasajero, la felicidad se mantiene en el tiempo.

2.- El placer es visceral, responde a instintos primarios, a la satisfacción inmediata. La felicidad es etérea, sutil, sigue un proceso constructivo que se apoya en el refuerzo positivo partiendo de una base.

3.- El placer es tomar, la felicidad es dar.

4.- El placer se puede conseguir con sustancias, existiendo muchos tipos de ellas.

5.- El placer se experimenta sol@, la felicidad implica a nuestro entorno social.

6.- Los placeres extremos llevan a la adicción, ya sea a través de sustancias o ciertos comportamientos y por supuesto, nada tiene que ver ser adicto con sentir mucha felicidad…

7.- Por último, la diferencia más importante: El placer es dopamina, y la felicidad, serotonina. Es decir, ambas emociones se provocan en nuestro cuerpo a partir de moléculas de sustancias distintas. Estos compuestos bioquímicos son neurotransmisores que genera nuestro cerebro. Los necesitamos para que nuestras neuronas se comuniquen entre sí. 

Pero ¿Por qué es tan importante esto?

La dopamina se encarga de estimular tus neuronas en secuencia. Si hay una estimulación excesiva de las neuronas con mucha frecuencia, éstas tienden a morir.

Para evitar esta situación, las neuronas tienen un mecanismo de defensa que consiste en bloquear los receptores de su superficie que pueden ser estimulados por la presencia de la sustancia, mitigando así el daño. Este proceso se conoce como “supresión de estímulos”. Esto quiere decir, que para conseguir la misma estimulación neuronal anterior, la siguiente “dosis” de dopamina que necesitas recibir, es mayor, ya que cada vez las neuronas tienen menos receptores capaces de estimularse.

Si este proceso continúa en el tiempo, llega un momento en el que ya no hay estimulación posible, es decir, tu organismo ha alcanzado la llamada tolerancia. 

Luego, cuando las neuronas empiezan a morir, habrás llegado a la fase de adicción.

Sin embargo, esto no sucede con la serotonina, porque esta sustancia, a diferencia de la dopamina, es inhibidora, no un estimulante. Cuando hablamos de inhibición, quiere decir que cuando la serotonina se adhiere a los receptores, “desacelera” las neuronas en lugar de “acelerarlas” como hace la dopamina. Por tanto, nunca podrás tener una “sobredosis” de serotonina.

Con este proceso es como consigues llegar a un estado de alegría o modo Zen, si prefieres llamarlo así. En definitiva, ser uno mismo en equilibrio con el entorno, momento en que has alcanzado la felicidad.

¿Cómo puedes cuidar la tan preciada serotonina?

Si esta sustancia fuera Superman, su kriptonita sería la dopamina. Esto significa, que cuanta más importancia le des al placer, cuanto más lo busques, menos serotonina tendrás, más infeliz serás…

Nuestra percepción del mundo está contaminada por la mezcla de placer y felicidad, por eso a menudo caemos en el error de que podemos comprarla. Es el mensaje que recibimos continuamente desde los medios de comunicación, ciertas entidades, organizaciones, etc…

La felicidad es como la salud, no se puede comprar.

En consecuencia, para forjar y afianzar tu felicidad, lo primero que tienes que hacer es identificar hasta qué punto eres adicto a ciertos hábitos y/o sustancias. No es tarea fácil, debes ser honesto contigo mismx, pero una vez identificados y eliminados de tu día a día aparecerá un punto de inflexión en tu vida que constituirá la base para alcanzar la felicidad de un modo estable. 

Posteriormente, tienes que afianzar la continuidad de la felicidad, por ello te aconsejo… 

Alimenta tu cerebro

8 hábitos para mantener y potenciar tus niveles de serotonina:

Además de la búsqueda continuada del placer, el estrés, la mala alimentación y la falta de ejercicio en general, hacen que desciendan tus niveles de serotonina, provocando altibajos en tu estado de ánimo.

Básicamente, la serotonina se sintetiza en tu cuerpo a partir del triptófano. Se trata de un aminoácido esencial para el correcto funcionamiento de tu cerebro. Afortunadamente para ti, se encuentra en una gran variedad de alimentos.

¿Cómo puedes aumentar los niveles de serotonina de tu cerebro?

1.- Disminuye tus niveles de estrés:

El estrés continuado hace que decrezca la cantidad de serotonina y aumenta los niveles de estradiol en sangre, que es la hormona responsable del estrés. Provoca que disminuyan tus defensas y empeore tu estado de salud a nivel físico y psicológico.

Por otro lado, el estrés está directamente relacionado con la alimentación. Cuando lo sufres, el cuerpo te pide alimentos ricos en azúcares, grasas y carbohidratos en general, principales enemigos de la síntesis de serotonina.

2.- Sigue una dieta variada y rica en triptófano:

Se puede encontrar en la mayoría de alimentos, sin embargo, hay muchos de ellos que tienen un alto contenido de este aminoácido: carne de pavo, pollo, pescado azul, lácteos en general, piña, aguacate, ciruela, espinacas, zanahoria, apio, dátiles, brócoli, frutos secos, cereales y arroz integral, sésamo, calabaza, garbanzos, lentejas, soja, chocolate negro, alga espirulina, etc.

3.- Evita el consumo excesivo de carbohidratos:

En concreto aquellos que sean carbohidratos simples, ya que se digieren de forma rápida y apenas tienen valor nutritivo, ya que carecen de nutrientes esenciales. Alimentos con este tipo de carbohidratos a evitar son: bollería industrial, dulces elaborados con azúcares refinados, pastas y arroces no integrales, pan blanco, etc.

4.- Aumenta el consumo de ácidos grasos tipo omega-3:

Al igual que el triptófano, el omega-3 también favorece la producción y regulación de serotonina. Puedes encontrar este tipo de grasas saludables en el pescado azul, marisco, etc. Además, hay otros alimentos ricos en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, como es el caso del ácido alfalinoléico, presente en el aguacate, nueces, semillas de lino, chía, cáñamo,…

5.- Evita el consumo excesivo de bebidas que contengan cafeína y bebidas estimulantes en general:

Las bebidas con un alto contenido de cafeína, ya sean café u otro tipo de refrescos o bebidas energéticas altamente estimulantes favorecen la síntesis de adrenalina y cortisol frente a la serotonina, es decir, son antagonistas. A ello hay que añadir que estas bebidas, suelen ir acompañadas de azúcares en su composición, lo cual también pretendes evitar. Añadir que el valor nutricional que aportan es mínimo.

6.- Realiza ejercicio físico:

El ejercicio físico en general facilita el metabolismo de la serotonina, aumentando sus niveles en el organismo. El desarrollo habitual de actividades físicas mantendrá altos tus niveles de triptófano y serotonina.

7.- Procura tomar el sol con moderación, busca lugares luminosos:

La vitamina D está directamente relacionada con la producción de serotonina. Esta vitamina la podemos encontrar en muchos alimentos. Conseguirás sintetizarla en la piel a raíz de exponerte al sol, por ello es importante trabajar en espacios luminosos, realizar actividades físicas al aire libre, senderismo, etc.

8.- Duerme el tiempo necesario:

Lo habrás oído muchas veces: Acuéstate antes, no cenes tarde, procura no usar el móvil/tablet en la cama…Por lo general, necesitamos descansar cerca de 8 horas. No sólo es importante el tiempo de sueño, también la calidad del sueño.

Mientras dormimos, nuestro cuerpo restablece los niveles de serotonina

Si no dormimos las horas suficientes, aumentarán nuestros niveles de estrés y cansancio, como puedes ver, todo está interrelacionado. Un buen descanso es fundamental para mantener tu salud mental intacta.

Felicidad vs placer

¿Tenías en cuenta estas diferencias? ¿Por cuál de los hábitos vas a empezar a trabajar tu felicidad?

¡Te leo en los comentarios!

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